Aunque el primer día de rodaje de LMVD fue el jueves 21 de septiembre en A Coruña, hoy hace una año que nuestro equipo desembarcó en Ribadeo, concretamente en el lugar de A Devesa, y dentro de dos días, el 27, se cumplirá el primer aniversario de la nefasta cancelación del mismo. ¡Un año ya!martes, septiembre 25, 2007
Aniversario y rueda de prensa
Aunque el primer día de rodaje de LMVD fue el jueves 21 de septiembre en A Coruña, hoy hace una año que nuestro equipo desembarcó en Ribadeo, concretamente en el lugar de A Devesa, y dentro de dos días, el 27, se cumplirá el primer aniversario de la nefasta cancelación del mismo. ¡Un año ya!domingo, septiembre 23, 2007
Otoño: Año nuevo
El sábado comenzó el otoño. Y para mí comenzó otro año.El sábado fue también la fiesta judía del Yonqui Pur, el inicio del año, y yo lo celebré como el Sabath… descansando y sin hacer otra cosa que encomendarme a mi destino en recogimiento, porque además estas dos últimas semanas han estado cargadas de trabajo y buenos acontecimientos que os iré contando.
El caso es que, después de tantos años de colegio, el verdadero comienzo del año (laboral) es septiembre, no enero. Por lo menos yo suelo aprovechar el verano para reflexionar y preparar el año (curso) que comienza.
Efectivamente. Ahora empieza el nuevo año, el año en que por fin se rodará —y se estrenará— “Los muertos van deprisa”. Esta semana daremos el pistoletazo de salida y todos los seguidores de este blog tendréis amplias novedades de la puesta en marcha del proyecto.
De momento, el próximo jueves día 27 de septiembre, aniversario de la suspensión del rodaje, celebraré una rueda de prensa a las 12:00 de la mañana en el Club Internacional de Prensa de Galicia para presentar la nueva producción.
Auguro que por fin Los muertos tomarán carrerilla y de aquí en adelante van a ir deprisa de verdad.
Buen otoño y feliz año nuevo. Sed felices. Shalom.
lunes, septiembre 10, 2007
Una cuestión singular
Hoy no voy a ser breve, porque el tema necesita monumentalidad.A veces lo singular requiere pluralidad. En Galicia, a falta de otras polémicas, que las hay, estamos inmersos en la disputa de ¿Ciudad de
Para los que no conozcáis de qué va la cosa —porque tampoco es que haya trascendido mucho al otro lado del "telón de grelos"— os diré que el monte Gaiás es una pequeña colina al este de Santiago de Compostela en donde se está construyendo un complejo arquitectónico diseñado por Peter Eisenman que ocupará más de
El faraónico proyecto fue idea de Fraga y/o de su administración. Pero, a pesar de las críticas de la oposición, el actual gobierno (aquella oposición que entonces era crítica) ha asumido la ingente tarea de proseguir con el mausoleo, parece ser que con la disconformidad de una gran mayoría de los ciudadanos, lo cual tiene una explicación pues en el estado que estaban las obras casi costaba más derruirlo todo que huir hacia adelante. El problema es que nadie sabe cuál va a ser su auténtico uso. Es un terrible problema endémico de este país: primero se piensa en el continente (ladrillo, siempre ladrillo) y después se busca el contenido, cuando lo lógico sería hacerlo al revés.
La creación de una Fundación privada para su gestión y el nombramiento de un Comité de Sabios —siempre me ha parecido de una vanidad monumental, tanto como la obra del Gaiás, tal denominación, ¿les pagan por interpretar el papel de "sabios"?— tampoco han hecho avanzar mucho la cuestión. Parece ser que la propuesta predominante en las encuestas, además de derribarlo, es trasladar allí todas las oficinas desperdigadas de
En fin, como aquí todo el mundo opina, también yo quisiera dar mi opinión, advirtiendo que no es la de ningún sabio, sino la de un simple ciudadano que trata de aplicar el sentido común intentando encontrar respuestas por el método socrático de formular unas cuantas preguntas.
¿Por qué no pluralizar? Me explico: ¿por qué no Ciudad de las Culturas, en vez de
Nuestro himno —por cierto, también envuelto en la polémica últimamente— dice que “os bos e xenerosos a nosa voz entenden”. No se refiere a que los gallegos seamos generosos y buenos por naturaleza, se refiere a que los buenos y generosos de otros lugares nos entenderán.
¿No sería este uso del complejo del Gaiás como Ciudad de las Culturas un acto bueno y generoso en sí mismo que como tal será entendido en el mundo entero y que, sin duda, servirá para situar a Galicia en el mapamundi de los actos ilustres e inconmensurables y, a la larga, mucho más rentable económicamente?
Galicia, con la tradición del Camino de Santiago, lleva más de mil años acogiendo a peregrinos de todas las culturas y civilizaciones. Eso fue debido a que, entre otras cosas, hace unos ocho siglos, hubo hombres sobresalientes, con una colosal visión de futuro —como el arzobispo Gelmírez, por ejemplo— que no se apoltronaron en sus cargos ni se arredraron ante los obstáculos y supieron convertir a la Galicia de su época en el punto de referencia de toda la cristiandad y del mundo conocido.
Ojalá nuestros gobernantes (y también la oposición) sepan estar a la altura de las circunstancias, abran los ojos y, con amplitud de miras, logren imitar a aquellos gallegos excelsos que levantaron un imperio espiritual.
Hace algo más de un año tuve el privilegio de ser recibido por nuestro presidente Emilio Pérez Touriño y por
Como soy optimista y siempre trato de analizar los problemas en positivo, apuesto a que lo conseguirán, por su propio bien, por el de Galicia y, posiblemente (si por fin pluralizan un acto singular), por el de toda la humanidad. Quizá algún día, como el inglés de la película de Christopher Monger, subamos a la colina del Gaiás para acabar bajando una gran montaña.
¿Qué opináis? Sed felicies.
martes, septiembre 04, 2007
Cine y cinegética
Dice La pintura ha evolucionado mucho desde entonces y, aunque incluso Goya le dedicó a la caza una parte de su tiempo y talento, hubo una época en la que proliferaron en los salones de las casas españolas de postín, impresionantes —que no impresionistas— cuadros de paisajes con cacerías a pie o a caballo de zorros, ciervos u otros animalillos del bosque. ¿Quién no ha visto alguno? Ni que decir tiene que a mí nunca me han gustado esos cuadros —ni siquiera los que, sobre esa temática, pintaba Goya— pero no por ello se me ocurre decir que la pintura española es una mierda (con perdón), porque la pintura española, además de cacerías, también abarca la obra de Goya (el resto de la obra de Goya, quiero decir), Velázquez, Picasso, Dalí o tantos otros.
En el cine español también hay mierda (con perdón), como la hay en el cine americano, hindú, chino, francés, ruso o de cualquier otro país del mundo. Pero no creo que por ello deba condenarse a todo el cine español o, como dice David Trueba en un artículo de opinión publicado hoy mismo en El País “hay que juzgar las películas, no el cine”. Claro. Incluso, creo yo, habría que revindicar el cine malo —español o de donde sea— porque sin películas malas, por pura lógica comparativa, no existirían las buenas. Leed el artículo (aquí) porque no tiene desperdicio.
¡Ah!, y para los detractores de las subvenciones del cine una reflexión: entre los dos partidos políticos (con perdón) mayoritarios de este país han percibido el año pasado en subvenciones una cantidad superior a todo el fondo para la cinematografía española del ICAA-Ministerio de Cultura (que el año pasado fue de 50 millones de euros). En concreto cobraron a fondo perdido 28 y 26 millones de euros. ¿Alguien puede explicarme por qué? Sed felices.
lunes, septiembre 03, 2007
Vuelta al cole
Hoy es el primer lunes del mes de septiembre. Comienza el curso. Mi reloj-despertador-CD-radio (gracias Laura) cumplió con su obligación haciendo sonar a las 6:30 “As time goes by” —uno, que es un mitómano—. Un poco de ejercicio, sólo un poco, ducha y desayuno con Y como hoy es el primer día de curso preparo mi cartera: agenda, teléfono móvil, cargador de teléfono, bolígrafo rojo y azul, rotulador fluorescente, libretita Moleskine —pijo que es uno— y comienzo a hacer una lista de tareas: quince llamadas (agosto es lo que tiene), ordenar las cuentas, ordenar papeles, imprimir dossieres, encargar cartel-teaser, planificar campaña prensa, repasar guión, reunión con mi abogado para revisar contratos, etc, etc.
La mejor manera de no desesperarse es ordenándolas de mayor a menor y comenzando por la primera, lentamente, con un pequeño pasito —los grandes maratones también empiezan con un pequeño pasito—. Ya no va a haber más vacaciones hasta terminar la película. Comienza la carrera que espero que termine dentro de un año con su estreno.
En cualquier caso, este mes habrá muchas novedades. Las iré contando poco a poco, a medida que vaya cerrando objetivos. Mucha suerte a todos los que hoy, como yo, empecéis el curso. Sed felices.
viernes, agosto 31, 2007
Cultura y agricultura
Cultura es una palabra latina que significa en su primera acepción cultivo, por eso, agricultura es el arte de cultivar el campo.Imaginaos por un momento que no existiese la propiedad privada y que las tierras para el cultivo se adjudicasen cada cuatro años a un aparcero nuevo. Imaginaos que el primer agricultor decide plantar en el terreno que le han otorgado, pongamos por caso, kiwis. El negocio empieza a ir bien pero, cuando ya se está asentando en el mercado, después de la siembra del cuarto año, el terreno le es transferido a un nuevo labrador que resuelve extraer las simientes del kiwi para plantar tomates. Aunque tenga que empezar a introducirse en el mercado desde cero, está convencido de que el tomate será más rentable que el kiwi. No obstante, cuando está consiguiendo de nuevo asentarse, la finca es cedida a otro agricultor que remueve la tierra otra vez para sembrar, por ejemplo, maíz… y así sucesivamente.
1) Está claro que nunca lograrán establecerse en el mercado.
2) Los productos no tendrán una calidad óptima debido a la inexperiencia y brevedad de los distintos cultivos.
3) El campo se deteriorará poco a poco hasta quedar inservible para el laboreo por culpa de tantos y tan dispares cultivos.
Pues me he fijado que eso mismo es lo que pasa en todos los países del mundo con la Cultura: cada cuatro años (a veces un poco más) llega un Gobierno nuevo con su propia estrategia cultural que, creyendo que descubre la dinamita, arranca la plantación anterior para sembrar lo que, a su juicio, le parece más oportuno. Resultado: exactamente el mismo que el expuesto para la agricultura.
La Cultura y la Educación son asuntos muy serios con los que no se puede experimentar. Son valores, conocimientos y expresiones tradicionales patrimonio común de los pueblos, que pertenecen a todos y que, por lo tanto, deberían ser consensuados por todos. Lo correcto sería abolir de todos los gobiernos del mundo los ministerios, consellerías, concejalías, gabinetes y carteras de Cultura y Educación —que se dedican más a deshacer que a hacer— y consensuar, por una amplia mayoría de al menos 2/3 del Parlamento, órgano donde todos estamos representados, la política educativa y cultural para lograr que ésta sea común y permanente en el tiempo, que consiga crear industrias sólidas y enriquezca a los usuarios últimos: los ciudadanos.
En cualquier caso, si esto fuera imposible, habría que recordarles más a menudo a todos los consejeros y ministros de Cultura y Educación del mundo que el terreno en el que realizan sus experimentos no les pertenece, pues son tan sólo unos simples arrendados. El terreno es propiedad privada del pueblo que les ha elegido.
Sed felices.
miércoles, agosto 29, 2007
La caverna de Platón
En el mito de la caverna, Platón relata la existencia de unos hombres cautivos desde su nacimiento en el interior de una cueva. Prisioneros de las sombras oscuras propias de los habitáculos subterráneos, están además encadenados de piernas y cuello, de manera que tienen que mirar siempre adelante sin poder girar nunca la cabeza. Los cautivos, con sus cabezas inmóviles, no ven nada más que las sombras proyectadas por un fuego al fondo de la caverna — como una pantalla de cine en la cual se proyectaran sombras chinas— y llegan a creer, faltos de cualquier otra referencia, que aquello que ven no son sombras, sino la única realidad.A veces, cuando estoy en la oscura sala de un cine, me siento cautivo como los prisioneros del mito platónico y confundo la ficción de la pantalla con la realidad. Cuando esta sensación me asalta, suelo desinhibirme de la película y mirar a mi alrededor. Lo que veo es un montón de prisioneros absortos y abstraídos, ajenos a la realidad e inmersos en la historia de la pantalla. Por sus caras descubro si la película les está gustando o no. Es una experiencia de lo más enriquecedora.
Por desgracia, en el sector audiovisual gallego —y en buena medida en el español y europeo— vivimos prisioneros de nuestras ideas y no solemos despegar la mirada de esas sombras hipnotizadoras que confundimos con la realidad. En gran medida, las ligaduras que impiden nuestro movimiento (y cualquier otra “mirada” personal) vienen derivadas de la dependencia que sobre nosotros ejercen las instituciones, entidades crediticias, medios de comunicación, etc., reos como somos de subvenciones, avales, préstamos, contratos, críticas, etc.
Cuando conseguimos liberarnos de esas cadenas, recuperamos nuestra libertad y descubrimos que podemos ser algo más que creadores de sombras, que detrás hay un mundo nítido, polícromo, tridimensional y real, que es el que los espectadores, nuestros "clientes", los únicos a los que les debemos respeto y consideración, desean ver y disfrutar.
De vez en cuando deberíamos mirar para otro lado y hacernos insumisos de todo lo establecido, prescrito, ordenado y políticamente correcto.
Por salud e higiene cultural y artística. Sed felices.
lunes, agosto 27, 2007
Una Gran Dama...
Hoy mi blog se viste de luto por el fallecimiento de una gran dama del cine español: Emma Penella. En el 2005 tuve el inmenso privilegio y satisfacción de poder hacer realidad uno de mis sueños: trabajar con una actriz a la que admiraba hasta el punto de la fascinación. La descubrí en “El verdugo” de don Luís García Berlanga, película rodada el mismo año de mi nacimiento. Y la redescubrí más tarde en el excepcional personaje de “La estanquera de Vallecas” (Eloy de Se supone que la dirigí en “El sueño de una noche de san Juan”, donde le dio voz y vida a la brujita Faena. Y digo que se supone porque, como suele suceder en estos casos, me dirigió ella a mí poniendo a mi entera disposición todo su genio, arte, experiencia, ingenio, conocimientos y embrujo. Y, como no podía ser menos, yo me dejé dirigir e hipnotizar por la magia, el encanto y la seducción que irradiaba.
Después de trabajar diez años en el cine de animación, puedo asegurar que aquellos días con ella, Gemma Cuervo, Isabel Ordaz, Carmen Machi, José Luís Gil y Gabino Diego, entre otros, fueron los más felices de mi vida laboral porque se convirtieron en mi familia, haciéndome sentir como el niño con suerte al que todos quieren adoptar, especialmente Emma.
En este día tristísimo para el cine español, lamentando no haber tenido la oportunidad de coincidir con ella en alguna otra producción, mi única dicha es haber disfrutado de su amistad, de su compañerismo y de su talento al menos una vez. Y, por supuesto, de su gran humanidad y su irrepetible sonrisa. Descanse en paz.
jueves, agosto 02, 2007
Amanecer... atardecer.
Después de una larga ausencia de más de un mes —derivada del arduo trabajo de producción— aquí estoy de nuevo. Disculpad mi desaparición, los que aún me visitéis de vez en cuando, pero este mes ha sido especialmente duro: desayunar con banqueros, comer con abogados y cenar con políticos… —¡ojo!, por este orden, porque desayunar con políticos, comer con banqueros y cenar con abogados sería un craso error—, además de perseguir por los despachos a directivos para que te firmen una carta o un contrato."Nunca te des por vencido, cada vez que te den con la puerta en las narices, sonríe y vuelve a llamar amable y educadamente. No podrán contigo".
En los próximos días, os seguiré contando. Sed felices.
miércoles, junio 13, 2007
Olas
Mi padre era marino mercante —debería decir que todavía lo es porque, aunque ya está jubilado, ser marino es como ser director de cine: una vez que has navegado ya lo eres para siempre aunque estés en dique seco— y, gracias a eso, pude viajar mucho en barco de chico. De todos aquellos viajes siempre recordaré las marejadas. No hay nada comparable a las arfadas de un buque capeando el oleaje, nada como sentir cómo se sumerge la proa en la ola anegando la cubierta, sin saber si se alzará de nuevo y por cuántas veces aún. Es una sensación de euforia mezclada con la excitación del miedo. Igual que producir una película. Superas una ola pero sabes que vendrá otra, tal vez más grande, y sientes el placer del júbilo que se vuelve estremecimiento de pánico en un segundo. Así han sido para mí estos últimos meses, sin poder celebrar cada pequeña victoria porque había que estar siempre pendiente del siguiente embate del mar. Afortunadamente, ahora veo que la marejada va remitiendo y las olas son cada vez más pequeñas.Ahora ya estoy preparado para saborear esos pequeños triunfos cotidianos. Ya estoy preparado para ver (y, de paso, publicar) la foto de hoy —cortesía de Alicia Fernández, nuestra jefa de vestuario, gracias Alicia—. Hoy me parece preciosa, pero en su día fue terrible. Creo que la foto lo dice todo: era el momento en que llegó el primer golpe de mar de la galerna, el más terrible: el instante en que me comunicaban la suspensión de la película en la localización en donde estábamos rodando: el cementerio de A Devesa (Ridadeo). Disfrutadla, ya es historia.
Por cierto, últimamente he recibido un montón de felicitaciones: por la marcha de la producción, por mi cumpleaños y por mi reciente “paternidad”. Aprovecho para presentaros a mi “hija”, se llama Nena, tiene ya casi dos meses y, como podéis comprobar, en los ojos ha salido a mí. La “madrinas” fueron Miriam y Nadiah. Gracias chicas. Espero que os guste porque vendrá conmigo al rodaje.
Ahora os dejo porque me voy a darle el biberón. Sed felices.

