jueves, noviembre 15, 2007

Segundo peldaño: la síntesis.

La síntesis, conocida en el gremio con el barbarismo “story-line” importado de Hollywood —literalmente “la línea de la historia”—, no es sino la suma y compendio de una materia o, lo que es lo mismo, la breve y sumaria exposición escrita de lo más sustancial de nuestra historia.

En principio, como he señalado antes y mientras nadie me demuestre lo contrario, cualquier idea es válida para construir una historia. Tan sólo necesita de un fermento que provoque una agitación o alteración del ánimo cotidiano o rutinario. Por ejemplo:

Romeo y Julieta se aman.

A esta especial levadura –en nuestro ejemplo, el amor que remueve la existencia de unos personajes precipitándolos a un viaje de consecuencias inciertas– la llamamos Catalizador de Apertura (CA).

Indiscutíblemente, cuanto más atractivo y vigoroso sea nuestro catalizador, más interés suscitará el arranque del guión y de la futura película, aunque también será mucho más difícil mantener motivado al lector o al espectador pues, recordemos, la intensidad de nuestra historia ha de ser siempre creciente. O, en palabras de Cecil B. De Millelas películas han de comenzar con un terremoto y, a partir de ahí, ir subiendo en intensidad”.

Pero no solo de catálisis –léase, transformaciones, alteraciones o evoluciones– vive la humanidad. Tendremos una historia, siempre y cuando seamos capaces de resumirla en dos oraciones unidas dentro del mismo enunciado por la conjunción adversativa pero. Es decir:

Romeo y Julieta se aman, PERO los Montesco y los Capuleto se odian.

Es obvio que si sus familias se apreciaran, no tendríamos historia porque ¿a quién le podría interesar un chisme sobre la aburrida vida cotidiana de dos adolescentes de familias anodinas y ociosas en la Verona del siglo XVI, sino fuera porque, en determinado momento, se incorpora a la obra una peripecia o conflicto dramático capaz de conmovernos?

Recordemos que "pero", en su acepción como sustantivo, expresa objeción. Es decir, un pero no es otra cosa que un problema, lo que en nuestra jerigonza denominaremos Primer Punto de Giro (PPG).

Por lo tanto, recapitulando:

SIN CONFLICTO, NO HAY HISTORIA

Nuestra historia consistirá precisamente en tratar de resolver ese conflicto –de naturaleza dramática, cómica, trágica, emotiva u otra– o, dicho de otro modo, del desarrollo de los acontecimientos y episodios encaminados a solucionar un determinado suceso eventual, cuya aparición ha truncado la usual progresión de los hechos.

Y aquí es donde debemos incorporar a nuestra síntesis una unidad adverbial del tipo empero, sin embargo, no obstante, con todo, etc, que introducirá en el enunciado un nuevo sentido adversativo a modo de desenlace:

Romeo y Julieta se aman, pero los Montesco y los Capuleto se odian, SIN EMBARGO el amor triunfará sobre la muerte.

Esta locución conjuntiva adversativa constituye lo que llamamos el Segundo Punto de Giro (SPG). Yo nunca escribo ni una línea del guión hasta que soy capaz de resumir la historia en una sola frase que incluya un "PERO" y un "SIN EMBARGO". Esta síntesis o story-line será la brújula que nos guiará en todo momento y hará que no perdamos nunca el norte, que no nos despistemos del lugar a donde queremos llegar.

La síntesis de la historia debe ser expuesta entre 1 y 5 líneas (lo bueno si breve, dos veces bueno) y, como hemos visto, ha de contener la presentación del conflicto, su desarrollo y su solución, lo que el guionista Ben Brady llama “los tres momentos del story-line: algo sucede, algo precisa ser hecho, algo se hace” ("The Keys to Writing for Televisión and Film”. Kendall/Hunt Publishing Company. Iowa, USA).

En LMVD la síntesis sería:

Irene se dirige a un pueblo gallego en buscar de marisco, PERO su camión se atasca impidiendo el paso al cementerio el día que tienen que enterrar al padre del patrón mayor de la cofradía de mariscadores, lo que aviva viejos resentimientos, SIN EMBARGO la reconciliación solucionará todos los problemas.

Otro día subiremos el tercer peldaño: la sinopsis. Sed felices.

9 comentarios:

RaKela dijo...

Esa NeUS-terremoto! Hay truco del almendrUS o en algún plano lleva ella el camión?
:?

LE MOSQUITO dijo...

“las películas han de comenzar con un terremoto y, a partir de ahí, ir subiendo en intensidad”.

Buena cita esta de don Cecilio.

Y mejor entrada, Ángel. Me gustó. Me parece entender en pocas palabras "cómo construír un barco, partiendo de un buen patrón, y para que los marineros podamos mandar"*

*Haciendo referencia al refrán: "Donde hay patrón, no manda marinero".

Juan Alberto dijo...

Continúa así Ángel. Con este ritmo, antes de tener la peli tendremos el libro-blog donde se podrá profundizar en la obra con la misma paciencia que la de un anatomista que examina los músculos y huesos de un cadáver.
De paso, todos creo que podemos aprender bastante de cine al mismo tiempo que seguimos el desarrollo de la realización de la película. Encantado como forero de entrar en esta magnífica idea

Stephen Connelly dijo...

A pesar de no haber tenido los medios, me veo que al final voy a acabar aprendiendo como se escriben guiones :P.
La forma de estructurar la síntesis me ha traido a la memoria el "Manual del Guionista" de Syd Field, que por lo visto es de lectura obligada.

No Neus, VAN DAMME NO!!!!

Juan Alberto dijo...

Repasando algunas pelis de camioneros, esos "Ulises del asfalto", se me ha venido a la cabeza...
"El diablo sobre ruedas"
"Manolito gafotas"
"Los locos de Cannomball"
"the italian job" (por la última escena)
"La pasión manda"
"El salario del miedo"

Se que hay otras de las que no recuerdo el nombre, incluso una serie protagonizada por Sancho Gracia...

Ra dijo...

Aterrizo propulsada, y agradecida, por la recomendación del Futuro Bloguero. Con la venia, pasaré a menudo.
Saludo, Don Ángel.

El futuro bloguero dijo...

Sintesis previa a la sinopsis.

Hoy es lunes y empieza una nueva semana, PERO me encuentro hecho unos zorros por culpa de una incipiente gripe, SIN EMBARGO, sigo entrando a leer tu curso de escritor de guiones.

Un abrazo Angel. Por cierto, caras nuevas y amigas...

atikus dijo...

vamos a acabar siendo unos sabios, jajaja!!
Digo yo que si se empieza con un terremoto , de alli parra arriba, como se acaba, con un maremoto??..no se, no se..ademas luego tiene que tener la cosa sus momentos de relax porque sino tanta tensión...madre del amor hermoso!!!...;)

Ángel dijo...

Hola, Rakela. Hay truco, sí. Tenemos un doble-camionero (con peluca) que suplanta a Neus (no encontramos camionera, aunque las hay). Pero Neus aprendió a encender y acelerar el camión en rectas para, en planos sin mucho peligro, poder conducir ella. ¡Ya veréis, ya!

Gracias, Le mosquito. Es cierto que donde hay patrón... pero el mejor patrón es también aquel que se sabe rodear de la mejor tripulación. Un abrazo.

Muchas gracias por la lista de películas-con-camión. Yo recuerdo mucho también series como "En ruta" y "Los camioneros", con Sancho Gracia en el papel principal. Por cierto, se llamaba Paco, que es el nombre que le he puesto al personaje que hace de jefe de Neus, la camionera (me parecía mucho llamarla a ella Paca). Saludos.

Gracias, Ra. Y gracias al Futuro Bloguero por recomendarte el sitio. Ya me pasaré yo a ver tus fantasmas también :)

Gracias, Futuro Bloguero (por mandarme tantos visitantes). Por cierto, ésa que has escrito es una síntesis como otra cualquier para una historia... podría salir algo si continúas con mi método: me recuerda a "Jo, qué noche!". (aunque ésta sería: Jo, qué día!"). Abrazos.

Pues sí, Atikus, es cierto: también se necesitan momentos de relax... aunque sólo sean para que la tensión que venga luego sea más impactante, por comparación. Saludos.