
Por desgracia, este año que empezó mal va a terminal mal. Hoy por la mañana, mientras percebaba en Rinlo -nuestro querido Fariño do Mar en la película- nuestra amiga Toña fue arrastrada por un golpe de mar y falleció a consecuencia del golpe.
Ahí la tenéis, rodeada por parte del equipo, en el centro, con gorro y pañuelo al cuello. La foto es de la Fiesta del Percebe de Rinlo de hace dos años. Toña era la percebeira que, junto con otras, salía de extra en la película (en los créditos del principio, precisamente ejerciendo su oficio, y al final). Pero Toña, junto con su familia, fue además amiga, protectora y talismán de todo el equipo de rodaje. Sus percebes, sus buñuelos, sus revueltos de erizos, sus filloas o su chocolate con churros nos calentaron el cuerpo en más de una ocasión. Su risa, su alegría, su retranca, su desparpajo y picardía y, sobre todo, su cariño, nos caldearon además el alma.
Hace no más de dos semanas me llamó para decirme que había comprando el DVD. Me dijo que pronto comenzaba la campaña de Navidad del percebe, que me pasara por allí a recoger un puñado. Rinlo está de luto. Fariño también. Nuestro equipo se queda huérfano. Para siempre quedará en nuestra memoria su generosidad, su bondad y su buen humor.
Hoy ha sido un día aciago donde los haya. El padre de Mónica, gran amiga, también nos ha dejado. Desde aquí nuestro más sentido pésame y todo nuestro cariño. Y un recuerdo para Tedy Villalba, gran profesional del cine español fallecido también hoy. Me gustaría imaginármelos, allá donde estén, sentados a la mesa de un gran plato de percebes mariscados por la Toña. Descansen en paz.