El rodaje se para durante la Semana Santa, porque así está previsto, porque la planificación se va cumpliendo y los distintos planos se ruedan de forma satisfactoria, para regocijo del director, y del equipo en general. Las cosas salen bien. Y en consecuencia se puede parar y descansar unos días.
La otra noche, la del viernes 14 al sábado 15 de marzo, tenían previsto rodar en horario nocturno, de seis de la tarde a cinco de la mañana. Era una secuencia con la Guardia Civil, armas, etc, y lógicamente, y para evitar confusiones, además de los Guardias Civiles actores, también estaba la auténtica Guardia Civil controlando la situación. Pues los tíos se quedaron toda la noche, acompañando al rodaje, encantados. A las tres de la mañana, unas señoras del pueblo obsequiaron a técnicos y actores, a todo el equipo, con bandejas de percebes, recién capturados y cocidos, y de postre, otras fuentes con filloas. A las cinco y media de la mañana cuando ya se cortaba el rodaje hasta el lunes 17, el equipo recogía tras una noche con mucho frío y mucho trabajo. Las señoras les habían guardado una sorpresa. Habían traído chocolate caliente para todos…
Y es que ese buen rollo que está siendo el rodaje, se extiende a todos los que de alguna manera conectamos con Ángel, con su película y con su buen hacer. Se nota. Mil gracias por tu acogida, por tu generosidad, por tu amistad. Y ahora, disfruta de estos días, y a la vuelta, el próximo lunes, el día 24, sigue consiguiendo ese efecto contagioso, sigue extendiendo el buen rollo entre todos los que ya estamos disfrutando de tu película.
Con cariño, (de prestado en este blog)





